Llena de luz y rodeada de enormes espacios verdes no nos costó entender porque su dueña había escogido esta casa para vivir. Desde sus 40 metros de altura, se divisa todo Madrid.
Inspirada en las primeras estructuras de sección variable de principio del siglo pasado como las de Jean Prouvé, Cherna Scotch o Bengt Ruda sobre los años 50.